Por eso cuando salgo a la calle y veo tanta confusión, y escucho los diarios y veo la radio, y enciendo la tele -que no se si le comenté pero que por suerte y gracias a Dios ya cambié por un modelo mejor, como la heladera- veo todo ese palabrerío. Y si. Entonces me digo la culpa de todo es de los sumerios, para qué tenían ellos que empezar a abstraerse del mundo, ¿eh?, si estábamos tan bien. Ahora todos necesitan una explicación".
Esta mañana, como ya es habitual en los pórticos del Pasaje, el cuidador de canteros analizaba "su realidad" con la gata persa domiciliada en el 3A del número 1704.